- El autor considera que el mercado de teléfonos con Linux se ha estancado desde que salieron el Librem 5 y el PinePhone en 2020, y atribuye esto al rendimiento de los chips, al soporte de controladores y a problemas de los fabricantes.
- Según el texto original, los chips más fáciles de usar con Linux son los que se usan en automóviles o dispositivos del internet de las cosas. Por su bajo precio, suelen tener menos rendimiento y menor eficiencia energética. Los chips para automóviles están diseñados para usarse durante casi 20 años, mientras que los chips de alto rendimiento para teléfonos Android suelen fabricarse solo entre 1 y 3 años.
- El texto original indica que el Librem 5 se compone de 74 circuitos integrados, 4 placas de circuito y un total de 1267 componentes. Según el autor, esto ocurre porque los teléfonos Linux deben incorporar en chips separados la comunicación inalámbrica y las funciones de ubicación, que en un teléfono Android maneja un único chip integrado.
- En la tabla de Geekbench del texto original, la puntuación de un solo núcleo del RK3588S, lanzado en 2022, es de 730, es decir, inferior a la del Snapdragon 4 Gen 4 (920) de la misma tabla. Sin embargo, el texto no explica quién realizó la medición ni en qué condiciones.
Lo que primero me llamó la atención es que los chips para automóviles deben durar casi 20 años, mientras que los chips de alto rendimiento para teléfonos solo se producen entre 1 y 3 años. Para los consumidores, probablemente importa más cuánto durará el soporte de actualizaciones si el chip tiene una vida útil corta. Aun así, las puntuaciones del RK3588S y el número de componentes del Librem 5 son datos que recopiló el autor, así que habría que revisar por separado las condiciones de medición. Si alguien ha usado un teléfono Linux, me gustaría saber hasta dónde llegaron las actualizaciones años después.